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Ponte de Brandomil (Zas)

Actualizado: 16 jul 2022


Siempre estoy dispuesta para una sorpresa, para que me digan: "Coge lo que necesites que nos vamos a un sitio que te gustará". Jamás se pasa por mi cabeza el decir que no, como sea y adonde sea. Pues la fortuna de la compañía y el saber que ha pensado en mí para encontrar ese lugar lleno de belleza, me invaden de felicidad e ilusión. Es verdad que, últimamente he aprendido que no siempre puedo, que hay momentos en que debo parar porque el cuerpo así lo pide. Y esto me ha hecho, todavía vivir con más intensidad cada instante, valorar las pequeñas cosas como ya lo hacía, pero llenarlas aún de más luz; pensar que los planes aparecen y desaparecen, que los necesito porque conforman mis sueños, pero que... en cualquier momento pueden cambiarse, romperse o llegar a desaparecer. Y así... VIVO y siento la VIDA en cada poro de mi piel.

Llegar al PUENTE DE BRANDOMIL es, literalmente, abandonar la carretera y metafóricamente: abandonar el ruido para encontrarse en un remanso de paz en que sólo se escucha el discurrir del agua del río Xallas, que discurre por las tierras de Soneira entre los ayuntamientos de Mazaricos y Zas y que formaba parte del antiguo Camino de Santiago a Finisterre, ocupando hoy tan hermoso testigo, un puente de hormigón que se construyó en los años 40 del pasado siglo XX.

Aunque no es romano, sí lo son sus orígenes, ya que la aldea está asentada sobre las ruinas de la urbe romana más antigua conocida en este extremo occidental del Imperio. Desde el sigo XIX muchos investigadores lo sitúan en la VÍA XX PER LOCA MARITIMA, que unía Braga con Astorga.

Esta VÍA XX romana, enlazaba Braga con Lugo, pasando por BRIGANTIUM. Hasta Caldas de Reis (Pontevedra) coincidía con la XIX, luego ambas se separaban y la XX se acercaba al mar (de ahí la denominación de PER LOCA MARITIMA).

En Brandomil estaría situada una MANSIO que podría ser GRANDIMIRO (CLAUDOMERIUS) o AD DUOS PONTES, ambas citadas en el conocido itinerario IV de Antonino. Entre los diversos hallazgos encontrados, caben destacar las inscripciones, todas con nombres latinos, lo que quiere decir que los habitantes de Brandomil venían de fuera de GALLAECIA, tratándose así de ciudadanos romanos o latinos que se ocupaban de la administración imperial y el control de las explotaciones mineras de los alrededores, las importantes minas de estaño de Limidiero. La calidad de las piezas encontradas lleva a pensar a historiadores y arqueólogos también apoya la hipótesis de que se trataba de ciudadanos con gustos más urbanos que rurales concluyendo que fue un centro importante de romanización en torno al siglo IV d.C.

Por Brandomil pasaban los peregrinos que desembarcaban en los puertos de Muxía y de Finisterre, llevándoles sus pasos en dirección a Santiago. Posee cuatro arcos de sillería, tres de ellos de la misma luz, 8.20 metros, y el otro, en un extremo del puente de menor luz, 4.30 metros. Las pilas, con tamajares que suben hasta la coronación, tienen gran espesor, en torno a los 3 metros. El ancho de la calzada es de 2.75 metros. Las dos bóvedas de la margen derecha tienen doble rosca. Tanto las bóvedas como los tímpanos y los pretiles son de sillería. Por sus características constructivas y formales se puede situar la fecha de construcción de este puente el el siglo XVII (posiblemente), aunque se sabe que existió otro anterior en este lugar. (https://www.turismo.gal/recurso/-/detalle/19496/ponte-de-brandomil?langId=es_ES&tp=9&ctre=42 ).

Las diferencias constructivas de los arcos, varios de ellos con arquivoltas rehundidas, nos indican las diferentes épocas constructivas del puente. Los tajamares son triangulares aguas arriba y trapezoidales aguas abajo. Estos llegan hasta arriba formando apartaderos. Esta técnica constructiva nos indica de nuevo la reconstrucción posterior debido a que los romanos nunca llevaban los tajamares hasta la calzada, quedándose en el arranque de los arcos. (https://www.galiciamaxica.eu/galicia/a-coruna/pontebrandomil/). He tratado de encontrar más información sobre las distintas modificaciones y los cambios cronológicos, imagino que buscando el original romano, mas no he llegado a él pues no se conservan restos. El original podría haber sido modificado en torno a los siglos XI o XII pareciéndose mucho al actual que fue reforzado en el XVIII.  Sí que es cierto que voy siguiendo las excavaciones y los importantes hallazgos de la zona que están descubriendo una ciudad romana de gran magnitud. ¡Qué ganas de conocerla! Seguro que será otra sorpresa que me regalarán y que se hará inolvidable.

Este puente tan bonito formaba parte sin duda, de un asentamiento de gran actividad que trajo a habitantes de Roma movidos por la riqueza del terreno y la posición estratégica en el cruce de las dos VÍAS. Pero la importancia de su pasado se remonta tiempo atrás.

Desde la prehistoria hay evidencias de que Brandomil estuvo habitado. Muy cerca del puente romano existe un castro amurallado. Al otro lado del río y muy cerca de la población llamada Acalabanda (seguramente procedente de “aquela banda”, es decir al otro lado del río), está el segundo castro. Tal como recogen Evaristo Rodríguez y Xosé María Lema tal vez fuera un puesto estratégico de defensa y vigilancia de las minas, al parecer de oro y estaño que había en esta zona, tales como son el pozo de Limideiro así como la zona de minas de Vilarcovo. Ambas minas se encuentran actualmente sin uso, siendo aún así el pozo de Limideiro un lugar de excepcional belleza, para poder pasear y pasar un buen rato en la tranquilidad de su entorno. (https://fundacionbrandomil.org/historia-de-brandomil/ ).

Recoge un interesante panel explicativo la ruta que, cruzando el puente, lleva al castro, a la ARCA DA PIOSA (lugar lleno de mitos y dolmen en el que el poeta Eduardo Pondal situó el enterramiento del guerrero celta Brandomil) y al POZO LIMIDEIRO donde se encontraban los yacimientos de oro y estaño.

La ruta la haremos otro día. Había llovido mucho y todos los caminos estaban llenos de barro y charcos. Disfrutamos del entorno, del área recreativa preparada con fuente, mesas, bancos y parrillas y escuchando el sonido del agua, comimos en un lugar lleno de verde, piedra e Historia. Un enclave de leyenda atravesado por un puente que ha visto el discurrir del tiempo y el sosiego del río que refleja su presencia.

(En la redacción, además de los fragmentos citados con los enlaces correspondientes, he tomado datos de interés de los paneles que hay junto al puente).

El vídeo que verás a continuación recoge la belleza indiscutible del puente y su entorno. Deseando lo disfrutes, agradezco una vez más tu visita.




Visita e imágenes tomadas el 14 de septiembre de 2021

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