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Al oeste del Edén. En un lugar de los Estados Unidos

Actualizado: 4 may



¡PUBLICACIÓN EN CONSTRUCCIÓN!

Esta es la cuarta de las obras propuestas por la cuenta de Instagram: @mi.terapia.alternativa, se corresponde con la elegida por ella para este mes de abril que hoy termina y con la que participo llena de ilusión nuevamente en su reto: #leeconmaria_escritorasamericanas . Quisiera haber acabado a tiempo esta publicación, pero continuaré con ella mañana. Hoy he terminado el libro y ahora no podré ponerme con la redacción de todas las notas, pues son muchos los datos, las citas... Pero, estará en breve.

Cinco familias protagonizan los cinco capítulos que dan forma a una novela llena de glamour, excesos, poder, riqueza, secretos y tensiones. De la mano de la autora, conoceremos a las cinco y a sus protagonistas con un estilo periodístico que me ha hecho sentir la lectura como si del visionado de un documental se tratase, con intervenciones de los descendientes, familiares, amigos y enemigos, con imágenes y con todo lo que rodeó unos años que crearon el mito de Los Angeles llevándolo a la realidad de lo que en su momento fue y a la leyenda que aún vive hoy.


Un prólogo abre los secretos. Mike Davis que de joven trabajó en Gray Line Tours, habla de todas las rutas que descubrían Hollywood a miles y miles de turistas. "Beberly Hills no tenía secretos para mí. Pero recorrer Hollywood Boulevard con un autocar lleno de turistas... (...) No les estremecía la enorme distancia moral que separa el mito de Hollywood y lo que tenían delante." (Vid. pág.10). Hablaba del Hollywood de los años setenta...


I. LOS DOHENY.

Loma Vista Drive, 905, Beberly Hills

Imagen tomada del libro, página 14

El patriarca de los Doheny inspiró ¡Petróleo! de Upton Sinclair, y Pozos de ambición de Paul Thomas Anderson.

Comienza hablando de él RICHARD RAYNER que nos cuenta que "La historia de Edward L. Doheny es la historia de una caja de Pandora que al abrirse desencadenó una extraordinaria secuencia de acontecimientos que interesó a todo el país durante diez años. La historia de Edward L. Donehy contribuyó a la defenestración y muerte de un presidente, se saldó con millones de dólares en las arcas de los mejores abogados de Estados Unidos, dio pie a dos muertes en el seno de la familia Doheny -en circunstancias que todavía están sin aclarar- y concluyó con la caída en desgracia del propio Doheny, que en 1935 y después de ser el hombre más rico de Estados Unidos murió arruinado y solo a consecuencia de sus propios actos y por culpa de su firme decisión de salvarse a toda costa." (Vid. pp. 15 y 16).


Es él quien nos habla de la inmensa riqueza que amasó. Sabemos por él cómo fue ascendiendo por el escalafón del gobierno mexicano, sobornando a todos los funcionarios hasta llegar al presidente Porfirio Dían quien le aseguró en exxclusiva el derecho a perforar en una zona próxima a Tampico. "A la población la movía el petróleo y, por mucho que la mayor parte de su fortuna proviniera de México, Dheny fue el hombre que creó la industria petrolífera de Los Ángeles. (...) En realidad, apenas sabemos nada de él hasta después de cumplir los cuarenta. Yo sospecho que debía estar muy desesperado, porque iba de fracaso en fracaso. Lo que sí conocemos es la vida de su primera mujer, a la que dejó. Y es una vida muy triste." (Vid. pág. 18).


MARYANN BONINO: "Edward Doheny se casó con Carry Wilkins, su primera mujer, en Kingston, Nuevo México, en 1883. (...) A partir de su traslado a Los Ángeles en 1891, la vida emocional de la pareja y su situación económica estuvieron marcadas por los altibajos. En 1893 nació su hijo Ned, pero Eileen su primera hija, había muerto el año anterior con siete años a consecuencia de una cardiopatía reumática. Edward encontró petróleo en  Los Ángeles y en Orange County, pero tuvo que asumir muchos riesgos, así que, económicamente, las cosas se les complicaron; eso podría explicar por qué entre 1895 y 1899 cambiaban de residencia todos los años. A finales de abril de 1899, Carrie decidió pasar un tiempo fuera y se marchó a San Francisco con Ned. Tal vez se fue al norte porque Edward se iba a Kern County, donde acababa de encontrar petróleo, pero como no volvió... Quizá se marchara con Ned por otro motivo. Por aquel entonces, Estelle Betzold, que más tarde se convertiría en la segunda mujer de Edward, trabajaba de telefonista, muy probablemente en el mismo edificio en el que tenía su oficina. Cuentan que Edward oyó hablar a Estelle y su voz le cautivó. Tenía una voz cautivadora, es cierto, todo el mundo lo decía, y era muy vivaz y descarada. Puede que la partida de Carrie coincidiera con un primer flirteo entre Estelle y Edward.

Carrie no se divorció de Edward hasta once meses después de dejarlo e, incluso entonces, y luego de mudarse a Oakland, seguro que todavía sentía algo por él. En septiembre de 1900, cosa de un mes después de que Edward se casara con Estelle y transcurridas tres semanas desde que la llevara a San Francisco (y, probablemente, también al otro lado de la bahía, a Oakland), Carrie se suicidó. Las biografías de Doheny insinúan que padecía algún trastorno, pero los hechos sugieren otra cosa." (Vid.pp.18, 19 y 20).


"Ned tuvo que echar mucho de menos a su madre, pero Estelle le colmó de amor y, en mi opinión, lo hizo generosa y sinceramente. Ned la aceptó como madre casi desde el primer día. Pero la herida era muy abierta. En las fotos se le ve la tristeza en los ojos, en la expresión..., hasta cuando se hizo mayor." (Vid. pp.26 y 27).


Leemos también a PATRICK DOHENY, NED (bisnieto): "Lo que consiguió mi bisabuelo es casi inconcebible por la fortuna que amasó, por el éxito que obtuvo, por lo temerario de su aventura... Lo que cuenta `Pozos de ambición´ es totalmente apócrifo. No hay ni una pizca de verdad en esa película; menos el principio, cuando está solo en el pozo y empieza a cavar. (...) Toda esa gente... Upton Sinclair en ´Petróleo, y luego el cine... (...) En realidad, la verdadera historia de mi bisabuelo es mucho más interesante de lo que nadie pueda llegar a inventar." (Vid. pp.16 y 17).

Nos dice que es el gran excluido de la familia, algo que a él, por llevar su mismo nombre, le extraña y molesta. "Era el padre de mi padre, sí, pero no tengo ni idea de cómo era. Daría cualquier cosa por haberle conocido." (Vid. pág. 25). A su bisabuelo le preocupaba sobre todo el bienestar y la seguridad de su familia, confiesa que ha leído cartas suyas y se ha sorprendido de ver en ellas una ternura que no se correspondía con todo lo que hizo.


TOPSY DOHENY: (nieto de Patrick Doheny) "En 1914, Ned se casó con Lucy Smith con el beneplácito y la satisfacción de sus padres." (Vid. pág. 27).


ANSON LISK: "Ned era hijo único. Nada más casarse, Lucy y él decidieron vivir en Beberly Hills y construyeron Greystone. Yo vivía justo al lado, en lo que llamaban el rancho de los Doheny. Mi padre, que se casó con la hermana mayor de Lucy, gestionaba los ranchos que Doheny tenía desperdigados por toda California. Ned y Lucy tuvieron cinco hijos, Dickie, Dell y cuatro varones: Larry, Bill, Pat y Tim." (Vid. pp. 27 y 28).


CAROLE WELLS DOHENY: "Dickie Dell y Shirley Temple eran amigas. La madre de Shirley Temple le hizo una casa de muñecas de tamaño natural y da la casualidad de que la acabó comprando un primo de mi marido.(...) Pues bien, como Shirley Temple tenía una casa de muñecas, Dickie quería otra. Y se la hicieron, en Greystone." (Vid. pág. 30). Debía ser increíble esa vida de lujos, caprichos y a veces excentricidades...

"Dickie Dell no era ninguna belleza pero, a su manera, era deslumbrante." (Vid. pág. 31).


Y cuando estas personas y otras más han hablado, situándonos en el momento preciso para ver cómo se desencadenó el final, es nuevamente RICHARD RAYNER quien anuncia que "Al final salió a la luz que Harry Sinclair había inundado a Fall de regalos y que, en 1921, Doheny envió a Nueva York a su hijo Ned, y a Hugh Plunkett, chófer, secretario y amigo de Ned, y en Nueva York sacaron cien mil dólares en efectivo de la cuenta bancaria de Ned u, a continuación, cogieron un tren a Washington y, una vez allí, se citaron en un hotel con Albert Fall y le entregaron el dinero en una cartera de piel de color negro. Todo esto se supo más tarde, en una larguísima y pesadísima serie de declaraciones e investigaciones y, finamente, en un juicio." (Vid. pág. 39). Muchos implicados, secretos, investigaciones, dos muertos y oscuridad en toda una familia que a id ida de hoy aún vive en ello.


II. LOS WARNER.

Angelo Drive, 1801, Beberly Hills

Imagen tomada del libro, página 60














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